Agua de Bueyes ha vivido este fin de semana un momento cargado de simbolismo y emoción con la recuperación de la tradicional subida en procesión de Nuestra Señora de Guadalupe hasta la loma desde la que se contempla la iglesia que alberga a San Roque, una tradición que no se celebraba desde hacía más de tres décadas.
La imagen fue trasladada a hombros por vecinos y vecinas, devolviendo a las calles una de las estampas más representativas de la identidad local, en el marco de la celebración de la Fiesta del Agua, organizada por la Comisión de Fiestas con la colaboración del Ayuntamiento de Antigua.
El alcalde, Matías Peña García, destacó el valor de esta iniciativa y felicitó a la Comisión de Fiestas, así como a la concejalía de Festejos y al párroco de Antigua, por contribuir a recuperar una tradición profundamente arraigada en la memoria colectiva del pueblo.
La jornada se desarrolló en un ambiente familiar y participativo, con actividades infantiles, brindis popular y música en directo, consolidando esta celebración como un espacio de encuentro vecinal y convivencia.
La recuperación de esta procesión supone no solo el regreso de una tradición, sino también un gesto de conexión con las raíces culturales y religiosas de Agua de Bueyes, reforzando el sentimiento de comunidad y pertenencia entre sus vecinos.



