La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, ha reclamado al Ministerio de Sanidad que tenga en cuenta la condición ultraperiférica del Archipiélago en el reparto de fondos destinados a la Atención Primaria, al considerar que el actual modelo no refleja los sobrecostes derivados de la insularidad y la fragmentación territorial.
Durante su intervención en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, Monzón apoyó el acuerdo para no perder financiación, aunque mostró su desacuerdo con los criterios de reparto, que se basan principalmente en la población protegida, mientras que factores como la insularidad y la dispersión territorial apenas representan un porcentaje mínimo. La consejera lamentó que no se contemple específicamente el estatus de Canarias como Región Ultraperiférica, reconocido tanto por la normativa europea como por el Estatuto de Autonomía.
El plan contempla la distribución de más de 172 millones de euros entre las comunidades autónomas para el desarrollo del Marco Estratégico de Atención Primaria y Comunitaria, una inversión que Canarias considera insuficiente si no se adaptan los criterios a su realidad geográfica y estructural.
La responsable autonómica subrayó que el sistema sanitario canario soporta mayores costes debido a factores como la lejanía del territorio continental, la fragmentación en ocho islas, la dependencia del transporte aéreo y marítimo y las dificultades para dotar de personal e infraestructuras sanitarias a todo el territorio.
Además, Monzón instó al Ministerio a reforzar el diálogo con los sindicatos médicos en relación con la reforma del Estatuto Marco, señalando la importancia de alcanzar acuerdos que garanticen la estabilidad del sistema sanitario y la calidad de la atención a los pacientes.



