La presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, ha mostrado su apoyo a las cofradías de pescadores de Fuerteventura y del conjunto de Canarias ante el rechazo del sector a la reciente modificación del Reglamento de Control Pesquero de la Unión Europea, al considerar que las nuevas obligaciones ponen en riesgo la supervivencia de la pesca artesanal y costera, que sostiene a muchas familias en las islas.
Las organizaciones del sector, entre ellas la Federación Regional de Cofradías de Pescadores y las federaciones provinciales, advierten de que el Reglamento (UE) 2023/2842 introduce medidas que pueden comprometer seriamente la viabilidad de la flota de bajura y costera, que concentra buena parte de la actividad pesquera canaria.
Entre los puntos más cuestionados se encuentra la imposición de un preaviso de llegada a puerto de cuatro horas para embarcaciones que faenan a pocos minutos de la costa, así como la obligación de registrar las capturas desde el “kilogramo cero”. Según las cofradías, estas medidas generan inseguridad jurídica, incrementan la carga burocrática y elevan el riesgo de accidentes, afectando incluso a la seguridad marítima.
Lola García ha señalado que se trata de normas que evidencian “un desconocimiento total de la realidad” del sector pesquero tradicional y de proximidad. En este sentido, ha asegurado que el Cabildo se sitúa “del lado de los profesionales de la pesca” y ha pedido al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que atienda las demandas del sector e interceda ante la Comisión Europea.
La presidenta insular reclama que se defiendan los intereses de la pesca artesanal y costera canaria y que se revisen las nuevas obligaciones contempladas en el reglamento para evitar un impacto directo sobre la actividad, el empleo y la economía local vinculada al mar en el Archipiélago.



