Por David de Vera
Alcalde de Puerto del Rosario (Asamblea Majorera – Coalición Canaria)
En política hay quien vive de la foto y quien vive del expediente. Y en Puerto del Rosario, por suerte o por responsabilidad, hace tiempo que elegimos lo segundo: trabajar con hechos, con rigor y con responsabilidad institucional para defender el territorio y la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas.
En los últimos días hemos asistido a declaraciones que intentan presentar como novedad o como logro político lo que, en realidad, es una reivindicación histórica del municipio y una lucha sostenida del Ayuntamiento de Puerto del Rosario, en coordinación estrecha con el Cabildo de Fuerteventura. Conviene, por tanto, situar el debate donde corresponde.
Si hoy se habla del desmantelamiento de la central térmica de Las Salinas no es fruto de un anuncio oportunista. Es el resultado de un trabajo firme, documentado y constante desde las instituciones locales. Un proceso nada cómodo: alegaciones, informes técnicos, escritos administrativos y una defensa permanente del interés general frente a decisiones planificadas desde fuera.
Desde Asamblea Majorera – Coalición Canaria siempre hemos defendido lo mismo: la transición energética es necesaria, sí, pero no puede hacerse de espaldas al territorio ni a los vecinos. Puerto del Rosario no ha sido un espectador. Ha ejercido sus competencias con rigor jurídico, protegiendo su planeamiento, su modelo urbano y su derecho a decidir cómo se ordena su suelo.
Durante años se pretendió mantener la central térmica de El Charco como eje del sistema insular, prolongando un modelo obsoleto, contaminante e incompatible con una capital moderna. Y lo advertimos reiteradamente, por escrito y con argumentos técnicos, porque no es razonable sostener una infraestructura de ese tipo integrada en pleno núcleo urbano, con afecciones directas sobre la salud, el bienestar y la convivencia.
Pero no se trata solo de decir “no”. Desde el Ayuntamiento también se han planteado alternativas viables. Entre ellas, la puesta a disposición de suelo municipal en zonas alejadas del casco urbano para nuevas infraestructuras energéticas, apostando por una transición ordenada, justa y compatible con el desarrollo de Puerto del Rosario.
Por eso sorprende que ahora se intente vender como “éxito” lo que ha sido, en la práctica, una sucesión de decisiones que han alargado la vida útil de la central térmica y de motores que ya deberían estar fuera de servicio, muchos de ellos fuera de ordenación y con su vida útil regulatoria prácticamente agotada.
La realidad sigue siendo clara: Las Salinas continúa instalada en el corazón de la ciudad, afectando de manera directa a un barrio como El Charco. Esa realidad no se cambia con titulares, se cambia con decisiones valientes y planificación seria.
En todo este camino, el Ayuntamiento de Puerto del Rosario ha ido de la mano del Cabildo de Fuerteventura. Hemos compartido estrategia, posición y acciones, porque coincidimos en una idea esencial: la transición energética no puede construirse sacrificando a la capital de la Isla ni hipotecando su futuro urbano.
Desde Asamblea Majorera – Coalición Canaria Puerto del Rosario seguiremos defendiendo una planificación energética coherente: que contemple el desmantelamiento real de la central térmica, la necesaria reordenación de la red eléctrica y un modelo de generación distribuida, sostenible y respetuoso con el territorio.
Porque mientras algunos venden humo, en Puerto del Rosario seguimos trabajando.



