El protocolo contempla revisiones médicas, acciones preventivas, control de la vacunación y recomendaciones dirigidas a las familias de acogida
El Servicio Canario de la Salud cuenta con un protocolo asistencial específico para atender a los niños y niñas saharauis que pasan el verano en Canarias dentro del programa solidario «Vacaciones en Paz».
El documento tiene como objetivo mejorar el estado de salud de los menores procedentes de los campamentos de refugiados, facilitar su integración social durante su estancia en el archipiélago y garantizar que puedan disfrutar del verano en las mejores condiciones.
La iniciativa está coordinada por la Dirección General de Programas Asistenciales del Servicio Canario de la Salud, dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Revisión médica y seguimiento sanitario
El protocolo establece que, durante la primera visita al centro de salud, se realizará una valoración completa del estado de salud del menor.
Esta consulta incluye una anamnesis, una exploración física y diferentes pruebas de cribado. En caso de detectarse alguna enfermedad, se proporcionará el tratamiento correspondiente o se derivará al niño o niña al servicio hospitalario adecuado para completar su diagnóstico y atención.
Los menores también serán remitidos a la unidad de salud bucodental correspondiente a su centro de salud.
Asimismo, los profesionales sanitarios revisarán su estado de vacunación y, cuando sea necesario, coordinarán con las asociaciones responsables las actuaciones que deban realizarse conforme al calendario autorizado en su región de origen.
Prevención de accidentes y bienestar emocional
El documento presta especial atención a la prevención de accidentes durante la estancia de los menores en Canarias.
Las familias de acogida recibirán información sobre los riesgos de intoxicaciones, caídas, atropellos y ahogamientos en piscinas o en el mar.
El protocolo también aborda la prevención de posibles trastornos emocionales. En este sentido, recomienda mantener un ambiente familiar tranquilo y equilibrado, implicar a todos los miembros de la familia en la convivencia y evitar situaciones que puedan generar celos entre los hijos e hijas de la familia de acogida.
También se aconseja facilitar la comunicación de los menores saharauis con sus familiares en los campamentos de refugiados.
Alimentación respetuosa con su cultura
El Servicio Canario de la Salud recomienda ofrecer a los niños y niñas saharauis una alimentación variada, mediterránea y respetuosa con su cultura y sus creencias religiosas.
La dieta debe ser rica en frutas y verduras y excluir el cerdo y sus derivados. Además, se aconseja limitar el consumo de productos ultraprocesados, zumos industriales, golosinas y alimentos con una elevada cantidad de azúcares refinados.
El protocolo también subraya la importancia de establecer rutinas durante las vacaciones, incorporando juegos, actividades al aire libre y momentos de relación con amistades, vecinos y familiares.
Una atención adaptada a sus necesidades
Entre los principales objetivos del protocolo se encuentra revisar el estado de salud de los menores, desarrollar actividades de prevención y promoción de la salud y comprobar que cuentan con una inmunización adecuada.
Estas actuaciones se adaptan a las condiciones epidemiológicas y de vida de los campamentos de refugiados y a los estándares establecidos por la República Árabe Saharaui Democrática.
El programa busca, además, favorecer la integración social de los niños y niñas saharauis durante su estancia en Canarias y apoyar a las familias que participan en este proyecto de acogida.



