El Gobierno de Canarias destina 100.000 euros a un proyecto que permitirá modernizar la experiencia turística de la villa histórica mediante nuevas herramientas digitales.
Betancuria avanzará en la digitalización de su oferta turística y patrimonial gracias a una subvención directa de 100.000 euros concedida por la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias. La financiación permitirá desarrollar el proyecto «Villa Capital Histórica de Canarias», concebido para ofrecer una forma más interactiva y accesible de conocer el municipio.
La iniciativa incluye la instalación de esculturas informativas que ofrecerán contenidos mediante realidad aumentada. A esta actuación se sumará la puesta en marcha de dos oficinas virtuales de turismo, desde las que residentes y visitantes podrán consultar de manera autónoma la oferta cultural, histórica, paisajística y patrimonial de Betancuria.
La consejera de Turismo y Empleo, Jéssica de León, destacó la importancia de respaldar a un municipio que, pese a ser el menos poblado de Fuerteventura y de Canarias, reúne un destacado legado histórico. Betancuria fue la primera capital del archipiélago a comienzos del siglo XV y forma parte de la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España.
De León señaló además que el turismo desarrollado en entornos rurales contribuye a diversificar la experiencia del visitante, dinamizar la economía local y favorecer la conservación de los pueblos y sus paisajes. El proyecto se integra en la estrategia regional para impulsar un modelo turístico inteligente, inclusivo y sostenible.
El alcalde de Betancuria, Enrique Cerdeña, explicó que esta inversión permitirá reforzar la conservación y divulgación de las tradiciones del municipio. El objetivo es acercar su historia a turistas, estudiantes y residentes, permitiéndoles descubrir cómo era la villa siglos atrás.
Cerdeña agradeció la colaboración del Ejecutivo autonómico, especialmente relevante para una administración local con recursos limitados.
La actuación deberá estar ejecutada antes del 31 de diciembre de 2027 y se enmarca en la Estrategia Canaria de Infraestructuras Turísticas Insulares, orientada a mejorar la accesibilidad, modernizar los destinos y promover experiencias turísticas de calidad.



