El Cabildo de Fuerteventura ha puesto en marcha un plan de choque para frenar la presencia de la cochinilla mexicana (Dactylopius opuntiae), una especie que afecta especialmente a las tuneras y que presenta una elevada capacidad de propagación.
La Consejería de Agricultura, Ganadería y Pesca mantiene desde hace aproximadamente un mes y medio un dispositivo de seguimiento y control en coordinación con el Servicio de Sanidad Vegetal del Gobierno de Canarias y Gestión del Medio Rural (GMR).
Las prospecciones realizadas de norte a sur de la Isla han permitido detectar diez parcelas afectadas en la zona de La Caldereta, en el municipio de La Oliva, donde ya se han aplicado los tratamientos fitosanitarios correspondientes.
Además, se ha reforzado la vigilancia en zonas próximas como Fimapaire, Vallebrón y Guisguey, con el objetivo de detectar posibles nuevos focos y evitar la expansión de la plaga.
Las tuneras afectadas reciben tratamiento fitosanitario y, cuando es necesaria su eliminación, son enterradas a unos 40 centímetros de profundidad y cubiertas con cal.
El Cabildo pide colaboración ciudadana
La institución insular solicita a la población que extreme las precauciones y, especialmente, que no traslade material vegetal que pueda estar afectado, ya que podría contribuir a propagar la especie a otras zonas de la Isla.
En caso de detectar posibles ejemplares afectados, se recomienda comunicarlo al servicio de Agricultura, Ganadería y Pesca del Cabildo de Fuerteventura.
La cochinilla mexicana puede identificarse por la aparición sobre las pencas de las tuneras de manchas o acumulaciones blanquecinas de aspecto algodonoso. El insecto se alimenta de la savia de la planta, provocando su debilitamiento, necrosis y, en los casos más graves, su muerte.



