La Guardia Civil ha esclarecido una serie de robos en subestaciones eléctricas de la provincia de Las Palmas que afectaban, entre otras, a instalaciones ubicadas en Fuerteventura y Gran Canaria.
La investigación permitió la detención de una persona como presunta autora de varios delitos contra el patrimonio y falsedad documental. El detenido, que trabajaba como vigilante de seguridad en instalaciones subcontratadas, aprovechaba su acceso para sustraer material metálico.
Según la investigación, el autor desconectaba temporalmente los sistemas de videovigilancia para poder llevar a cabo los robos sin ser detectado, vendiendo posteriormente el material en chatarrerías locales para obtener un beneficio económico.
El valor total de los efectos sustraídos, junto con los daños ocasionados, asciende a cerca de 68.000 euros. Parte del material pudo ser recuperado, aunque otra parte ya había sido reciclada.
Además, el detenido utilizaba documentación falsificada con sellos de la empresa para facilitar la venta del material y ocultar su procedencia.
Los hechos afectaron a infraestructuras críticas del suministro eléctrico, lo que podría haber generado consecuencias graves en el servicio. La actuación de la Guardia Civil ha permitido evitar mayores riesgos y reforzar la seguridad en este tipo de instalaciones estratégicas.


