La competición regresa a Corralejo los días 26 y 27 de septiembre con más de 300 atletas y un impacto que irá mucho más allá de la pista
Los Malpey Fuerteventura Games vuelven a Corralejo los próximos 26 y 27 de septiembre convertidos ya en una de las competiciones de crosstraining más destacadas de Canarias. El Centro de Atletismo Insular reunirá a más de 300 deportistas, principalmente procedentes de las islas, aunque también habrá representación de la Península y del extranjero.
Pero la historia de esta prueba no se entiende solo mirando sus cifras actuales. Su primera gran edición, en septiembre de 2022, estuvo marcada por la llegada de la tormenta tropical Hermine. Las alertas por lluvia, viento y oleaje obligaron a cambiar los planes y trasladar la competición al interior de Malpey Box, donde había nacido todo el proyecto.

Tampoco la segunda edición resultó sencilla. Los desacuerdos con las instituciones volvieron a poner a prueba la continuidad del evento. Sin embargo, la organización siguió adelante y el punto de inflexión llegó cuando el Ayuntamiento de La Oliva decidió respaldar el proyecto, permitiendo que la competición encontrara estabilidad y un espacio donde crecer.
Desde entonces, los Malpey Fuerteventura Games han ganado atletas, equipos, patrocinadores y público, dejando de ser una cita conocida únicamente dentro del crosstraining majorero para consolidarse progresivamente en el panorama deportivo del Archipiélago.
Mucho más que una competición
La dimensión del evento va más allá de los más de 300 participantes. Cada deportista suele desplazarse acompañado por familiares, parejas, entrenadores o compañeros de box, por lo que la organización estima que la competición terminará movilizando a más de un millar de personas.
Ese movimiento tiene también una repercusión directa en la economía local. Alojamientos, restaurantes, cafeterías, empresas de alquiler de vehículos y otros servicios se benefician de la llegada de deportistas y acompañantes, muchos de los cuales prolongan además su estancia en Fuerteventura.
Lo que comenzó como la iniciativa de un box pionero impulsado por Milos Vilotijevic y Guadalupe Alemán se ha convertido, cinco ediciones después, en una marca deportiva capaz de reunir a cientos de atletas y generar actividad dentro y fuera de la competición.
La quinta edición llega así como una confirmación de todo ese recorrido: una competición que comenzó improvisando bajo techo por culpa de un ciclón y que hoy afronta un nuevo desafío, ya no demostrar que puede salir adelante, sino comprobar hasta dónde puede seguir creciendo.


