Una historia de recuperación y concienciación ambiental tuvo este viernes su desenlace en Playa Blanca, Puerto del Rosario. Un ejemplar juvenil de tortuga boba regresó al océano tras completar su recuperación en el Centro de Recuperación y Conservación de Tortugas Marinas de Morro Jable. Más de 40 niños y niñas del campamento ‘Un Verano Canario 2026’, de la Fundación Pequeño Valiente, presenciaron la suelta.
La tortuga había sido localizada el pasado 12 de junio en Playa Leandro, en Antigua, con un peso de 6,8 kilos. El animal se encontraba enmallado con rafia, un residuo marino que le había provocado graves lesiones en una de sus extremidades. Después de varias semanas de tratamiento y seguimiento especializado, pudo regresar finalmente a su hábitat natural.
La actividad forma parte del proyecto ‘De Vuelta a Casa’, incluido dentro del programa de educación ambiental ‘Conocer para Proteger’, con el que el Cabildo de Fuerteventura utiliza la recuperación de fauna silvestre para sensibilizar a la ciudadanía sobre la protección de la biodiversidad y, especialmente, acercar este mensaje a los más jóvenes.
Durante la jornada, los menores pudieron conocer el proceso seguido para recuperar al ejemplar y algunas de las principales amenazas que afectan a las tortugas marinas, entre ellas los residuos y enmallamientos presentes en el océano.
En la suelta participaron también la presidenta del Cabildo de Fuerteventura, Lola García, y el consejero de Medio Ambiente, Carlos Rodríguez. Ambos incidieron en la necesidad de reducir la presencia de residuos en el mar y en el valor de la educación ambiental para fomentar una mayor protección del entorno.
El Cabildo recuerda que, si se encuentra una tortuga marina herida, varada o en dificultades, no debe manipularse. La recomendación es contactar con el 112 para activar el protocolo correspondiente y facilitar su atención por personal especializado.



