El Gobierno de Canarias pondrá en marcha una campaña de inspección en 78 estaciones de servicio del Archipiélago con el objetivo de analizar las posibles disfunciones detectadas en el mercado de los combustibles y esclarecer cómo se forman los precios que pagan los consumidores.
El anuncio fue realizado por el vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, Manuel Domínguez, quien explicó que la medida busca proteger a las familias, a los trabajadores autónomos y al conjunto de la actividad económica de las islas.
Según los informes encargados por la Dirección General de Comercio y Consumo, existe una diferencia significativa en la forma en que las variaciones del precio internacional del petróleo llegan a los surtidores. Mientras las subidas del crudo se trasladan al consumidor en un plazo de entre 48 y 72 horas, las bajadas tardan entre 10 y 13 días en reflejarse y, además, solo lo hacen parcialmente.
Este fenómeno, conocido como «efecto cohete y efecto pluma», supone que los precios aumentan con rapidez, pero descienden de forma mucho más lenta, generando un impacto directo en el coste de la vida y en la competitividad de las empresas canarias.
El informe también revela una elevada concentración del mercado, ya que cuatro compañías controlan el 76,7 % de la red de estaciones de servicio del Archipiélago, mientras que la presencia de operadores independientes sigue siendo reducida.
La campaña inspectora consistirá en requerir información detallada sobre las políticas de precios aplicadas por las empresas seleccionadas durante el periodo analizado. Posteriormente, los resultados serán remitidos al Servicio de Defensa de la Competencia, que determinará si procede archivar las actuaciones o iniciar un expediente sancionador.
El Ejecutivo autonómico ha asegurado que, si se detectan conductas irregulares o prácticas que perjudiquen a los consumidores, se adoptarán las medidas oportunas.



