El Muelle Viejo de Corralejo acogió este domingo una nueva edición del ciclo ‘Encuentros con el Patrimonio’, dedicada a preservar y divulgar el legado de la pesca tradicional en el municipio de La Oliva.
La actividad, organizada por el área de Patrimonio Cultural del Cabildo de Fuerteventura dentro del programa ‘El alma de la isla’, reunió a pescadores y pescadoras que compartieron experiencias, conocimientos y recuerdos sobre un oficio que marcó durante generaciones la identidad de Corralejo y del norte de la Isla.
El encuentro se celebró coincidiendo con las Fiestas del Carmen, poniendo de relieve la estrecha relación del pueblo costero con el mar y con una actividad que fue el principal sustento de numerosas familias.
El consejero insular de Patrimonio Cultural, Rayco León, destacó que “la mejor manera de conservar el patrimonio es escuchando a quienes lo han vivido”, defendiendo la transmisión de estos conocimientos a las nuevas generaciones.
El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, agradeció la celebración de esta iniciativa en Corralejo y subrayó la importancia de reconocer una forma de vida que ha contribuido a construir la historia colectiva del municipio.
Moderado por la socióloga y antropóloga Allende Gutiérrez Lima, el coloquio contó con la participación de Cristian Trujillo, Francisca Perdomo, Ismael Perdomo y José Perdomo.
Durante la jornada se recordaron técnicas como la pesca de la vieja con caña de cuerno, el empleo de nasas y chinchorros, la conservación del pescado mediante sal o jarea y la navegación utilizando las conocidas “marcas”, referencias naturales que permitían localizar los pesqueros antes de la llegada del GPS.
El encuentro también reconoció el papel fundamental de las mujeres en la comunidad pesquera. Francisca Perdomo recordó su participación en la preparación de la carnada, el salado y la venta del pescado, además de la organización familiar y su colaboración directa en las labores de pesca.
La jornada concluyó con una reflexión sobre la falta de relevo generacional y la necesidad de proteger estos conocimientos como parte del patrimonio cultural inmaterial de Fuerteventura, reivindicando además el término “costero” como símbolo de orgullo, identidad y pertenencia.



