La institución insular finaliza la consulta pública previa y comienza la redacción de los documentos que regularán los usos y contribuirán a conservar los espacios de especial protección para las aves.
El Cabildo de Fuerteventura, a través del área de Ordenación del Territorio, ha iniciado la elaboración de los Planes de Protección y Gestión de las Zonas Especiales de Protección para las Aves (ZEPA) de la isla que no coinciden con espacios naturales protegidos.
La institución insular ha concluido el procedimiento de consulta previa, abierto a las administraciones públicas y a los propietarios de terrenos afectados, durante el que se recibieron casi una veintena de informes. Estas aportaciones serán trasladadas al equipo encargado de redactar los documentos.
Los nuevos planes abarcarán cuatro ámbitos protegidos de Fuerteventura: Lajares, Esquinzo y Costa de Jarubio; Vallebrón y Valles de Fimapaire y Fenimoy; Llanos y Cuchillos de Antigua; y Costa Norte de Fuerteventura.
Compatibilizar la conservación con los usos del territorio
El objetivo principal de estos instrumentos es establecer las condiciones necesarias para garantizar la conservación de los espacios, proteger las especies de aves presentes en ellos y preservar los hábitats de especial interés ambiental.
La presidenta del Cabildo, Lola García, y la consejera insular de Ordenación del Territorio, Nereida Calero, explican que la elaboración de estos planes permitirá abordar los problemas derivados de la ausencia de instrumentos específicos de gestión.
De esta manera, se pretende compatibilizar los diferentes usos del suelo con los valores naturales de cada zona, estableciendo criterios adaptados a sus necesidades de protección.
Los documentos delimitarán áreas con distintos niveles de protección y regularán sus posibles usos en función de la fragilidad ambiental de cada espacio.
Protección frente a las principales amenazas
Entre los problemas que afectan a estas zonas se encuentran la pérdida y fragmentación de hábitats como consecuencia de la urbanización y los cambios de uso del suelo, así como las molestias ocasionadas a las aves por actividades no reguladas.
También se contemplan amenazas relacionadas con la contaminación, los vertidos, la acumulación de residuos y otras alteraciones del entorno natural.
Con la elaboración de estos planes, el Cabildo busca disponer de herramientas que permitan mejorar la gestión y conservación de estos espacios, manteniendo condiciones favorables para las especies protegidas.
Nuevos periodos de participación ciudadana
El procedimiento continuará con la redacción de los documentos técnicos, incorporando las aportaciones recibidas durante la consulta previa.
Además, el Cabildo ha anunciado que se abrirán nuevos periodos de información pública para facilitar la participación de la ciudadanía y recoger propuestas antes de avanzar en la tramitación de los planes.
La iniciativa supone un nuevo paso en la planificación ambiental de Fuerteventura, con el objetivo de reforzar la protección de su biodiversidad y ordenar los usos de estas áreas de especial valor ecológico.


