El Museo Arqueológico de Fuerteventura ha iniciado una nueva fase de investigación para conocer qué alimentos almacenaban y procesaban los antiguos habitantes de la isla en sus recipientes cerámicos. Tras los resultados obtenidos en una primera etapa del proyecto, el estudio se amplía ahora a catorce nuevas piezas arqueológicas procedentes de distintos yacimientos de Fuerteventura.
La investigación analiza los residuos orgánicos conservados en el interior de las vasijas para profundizar en la alimentación, la economía y el aprovechamiento de los recursos por parte del pueblo majo. En la primera fase ya se identificaron restos de grasa animal de un herbívoro, probablemente cabra u oveja, e incluso fue posible datar uno de los alimentos almacenados entre los siglos IX y XI después de Cristo.
El consejero de Patrimonio Histórico, Rayco León, destacó que la aplicación de nuevas técnicas científicas está permitiendo descubrir aspectos inéditos del pasado de la isla y avanzar en el conocimiento de la forma de vida del pueblo majo.
Las muestras se toman en el Museo Arqueológico de Fuerteventura y los análisis se realizan en la Universidad Autónoma de Barcelona, con la colaboración del laboratorio BRAMS y la Universidad de Bristol.



