El Ayuntamiento de Betancuria ha vuelto a alertar sobre el deterioro progresivo del palmeral del Barranco de Vega de Río Palmas, uno de los espacios naturales más emblemáticos y reconocibles del municipio, tras la reciente caída de un nuevo ejemplar de palmera canaria.
Desde hace años se viene observando la pérdida de palmeras en este entorno, algunas de ellas con una notable antigüedad y un importante valor ambiental, paisajístico y patrimonial. La situación preocupa especialmente por tratarse de un enclave muy frecuentado por senderistas y turistas que recorren el camino hacia Las Peñitas, uno de los senderos más visitados de Fuerteventura.
El consistorio señala que, aunque este invierno ha estado marcado por las lluvias en la isla, las precipitaciones no han sido suficientes para revertir los efectos de los años de sequía acumulada que han afectado gravemente a la vegetación y al paisaje majorero.
El alcalde de Betancuria, Enrique Cerdeña Méndez, reclama una actuación urgente para retirar el ejemplar caído y restablecer las condiciones de seguridad y accesibilidad tanto del sendero como del cauce afectado, ante el riesgo que puede suponer para las personas que transitan diariamente por la zona.
Además, desde el Ayuntamiento recuerdan que la gestión del Parque Rural de Betancuria corresponde al Cabildo Insular de Fuerteventura como órgano rector del espacio protegido, denunciando una falta de atención hacia el municipio en materia de conservación y mantenimiento del entorno natural.
El texto concluye advirtiendo del riesgo de seguir perdiendo ejemplares si no se realizan estudios y actuaciones en materia de sanidad vegetal, una situación que, según trasladan desde el municipio, podría convertir parte del paisaje en un “cementerio vegetal”.


