La XXXVII Feria Insular de Artesanía de Antigua vivió este viernes una de sus jornadas más multitudinarias con la visita de miles de escolares y familias que recorrieron los puestos artesanales, participaron en actividades y descubrieron de cerca los oficios tradicionales.
Según la organización, sólo durante la mañana pasaron por el recinto más de 4.000 niños y niñas acompañados por unos 2.000 adultos, llegados desde distintos municipios de la isla en guaguas, microbuses adaptados, taxis y transporte organizado para centros educativos y colectivos sociales.
La feria se convirtió en un gran espacio de aprendizaje y descubrimiento para los más pequeños, que observaron con sorpresa el trabajo de artesanos dedicados a la madera, el cuero, el vidrio o la elaboración tradicional de gofio, además de recorrer el mercadillo gastronómico con productos típicos canarios.
El alcalde de Antigua, Matías Peña García, destacó el ambiente que se generó durante la jornada, asegurando que acompañar a los escolares “es un gusto” por la ilusión y curiosidad con la que viven cada rincón de la feria.
Por su parte, el concejal Jonathan Peña subrayó que la feria continúa consolidándose como un espacio lleno de vida, música, degustaciones, juegos y demostraciones artesanales en directo.
El evento mantiene además un importante dispositivo de seguridad y accesibilidad, con espacios amplios, zonas de descanso y restauración para facilitar la visita de familias, personas mayores y colectivos con movilidad reducida.


