La XXXVII Feria Insular de Artesanía de Antigua volvió a demostrar este domingo por qué se ha convertido en uno de los grandes encuentros culturales y artesanales de Canarias. A falta de apenas media hora para el cierre oficial, más de 25.000 personas habían pasado ya por el recinto ferial, superando incluso las cifras registradas en la pasada edición y consolidando nuevamente a Antigua como escaparate del talento artesanal del archipiélago.

La jornada final dejó además uno de los momentos más emotivos de toda la feria con la entrega del Premio Insular de Artesanía 2026 al maestro joyero Bernhard Glauser, reconocido por toda una trayectoria dedicada al trabajo artesanal y a la defensa de la autenticidad de los oficios tradicionales.
Visiblemente emocionado durante el acto, Glauser quiso dedicar el reconocimiento a sus padres, a su pareja y especialmente “a las personas amantes y compradoras de artesanía”, reivindicando el valor de quienes siguen apostando por productos elaborados a mano, con dedicación, tiempo y oficio.
Durante su intervención también puso el foco en los propios artesanos y artesanas como auténticos protagonistas de la feria, defendiendo la importancia de mantener la calidad como sello de identidad para garantizar el futuro del sector y hacerlo atractivo para las nuevas generaciones.
El galardón fue entregado por el alcalde de Antigua, Matías Peña, junto a la representante de la Fundación Colectivo Mafasca, Margarita De Vera, en un ambiente cargado de emoción y reconocimiento al trabajo artesanal.
A lo largo de todo el fin de semana, la Feria Insular de Artesanía volvió a llenar Antigua de tradición, gastronomía, música, talleres y demostraciones en vivo, reuniendo a miles de visitantes llegados desde distintos puntos de Canarias y también del extranjero.
Una edición que confirma que la artesanía sigue muy viva y que Antigua continúa consolidándose como uno de los grandes puntos de encuentro para la cultura, la tradición y los oficios artesanales del archipiélago.


